¿Cómo afectará la cuota de solidaridad por salario a empresas y trabajadores?
La Cuota de Solidaridad, parte de la reforma de pensiones propuesta por José Luis Escrivá en 2021, traerá consigo importantes implicaciones para los trabajadores con altos ingresos a partir de 2025. Esta cuota gravará los salarios que superen la base máxima de cotización, antes exentos de contribuciones. El reparto de esta cuota entre empresa y trabajador será de un 83,4% y un 16,6%, respectivamente.
Los trabajadores con ingresos entre 70.000 y 120.000 euros al año verán aumentar su contribución, desde 625 euros hasta 4.000 euros anuales. Para aquellos que ganen más de 120.000 euros, la cuota puede superar los 30.000 euros.
La base máxima de cotización se incrementará anualmente, estimándose que en 2025 alcance los 59.081,78 euros. La cuota de solidaridad se aplicará en función de diferentes tramos de ingresos, con tasas impositivas del 5,5%, 6% y 7%.
Aunque esta medida supondrá un aumento significativo de costes para empresas con altos salarios, la recaudación total para la Seguridad Social será equivalente a una décima parte del PIB, según la AIReF. La mayor parte de los ingresos adicionales provendrá del aumento de las bases máximas de cotización y del Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI).
El MEI, que impacta en todas las nóminas desde 2023, aumentará progresivamente hasta el 0,80% en 2025, contribuyendo al llenado del Fondo de Reserva de las pensiones.
En resumen, la Cuota de Solidaridad por Salario impactará significativamente en los trabajadores con altos ingresos, mientras que el MEI y el aumento de las bases de cotización también influirán en la recaudación destinada al sistema de pensiones.

