A colación de la Sentencia dictada por el Tribunal Supremo en el caso “David de Gea”

A colación de la Sentencia dictada por el Tribunal Supremo en el caso “David de Gea”

La Sala de lo Civil del Tribunal Supremo ha desestimado recientemente el recurso de casación interpuesto por U 1st Sports, S.A. contra el famoso portero de fútbol (David de Gea) que pretendía que se condenase al mismo a abonarle 1,7 millones de euros por los daños y perjuicios causados por el incumplimiento del contrato de representación en exclusividad que tuvieron ambas partes.

Concretamente la reclamación trae causa por haber negociado el jugador su traspaso al Manchester United al margen de sus representantes, contraviniendo el deber asumido por el citado jugador de informarle de cualquier acontecimiento o circunstancia que pudiese influir en el desarrollo de su carrera deportiva.

En este caso el Tribunal Supremo ratifica así la sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid en la que, aunque se estima que efectivamente existió el aludido incumplimiento contractual por parte del jugador, se consideraba desproporcionada la indemnización impuesta, a la vista del incumplimiento registrado y los perjuicios sufridos por U 1st Sports, que no intervino en las negociaciones con el club de fútbol que finalmente contrató al referido jugador, y sin que estuviese prevista cláusula penal alguna para tal incumplimiento contractual.

balon futbolPor eso considera el alto tribunal que es lógico no correspondiese a dicha entidad un porcentaje de las sumas pactadas entre dicho futbolista y el nuevo club contratante, sino la cantidad correspondiente a la pérdida de oportunidad de haber obtenido beneficios si el mencionado jugador hubiera renovado con el club de fútbol en el que había venido jugando hasta la fecha.

Señala también el Alto tribunal que las negociaciones entre club y jugador, a espaldas del agente, “no pueden tener, a efectos de la exclusividad, la relevancia y efectos pretendidos por la recurrente, pues la suscripción del contrato deportivo, que era su fin, estaba prevista para una fecha en la que el agente no podía suscribirlo en calidad de representante del jugador, ya que el contrato de mediación deportiva había dejado de tener vigencia”.

Con lo anterior tenemos que el incumplimiento contractual consistió en ocultar al agente las negociaciones, pero la firma del contrato con el Manchester se hizo a posteriori, cuando ya había vencido el contrato de exclusividad. A lo anterior se une que dicho contrato a su vez tenía como causa una opción exclusiva de compra otorgada a raíz de un acuerdo previo entre su anterior club (Atlético de Madrid) y la entidad cesionaria (Manchester), que no guardaba relación jurídica con la sociedad demandante, por lo que no podía suscribirse el contrato laboral entre el jugador y su nuevo club hasta después de ejercitarse tal opción, la cual caía fuera del periodo de vigencia del contrato de exclusividad con U 1st Sports, lo que abunda más en que el acuerdo alcanzado entre deportista y club no se enmarcaba en el radio de acción del contrato de agencia.

Pese a que en Gaudia, especialmente en los últimos tres – cuatro años, hemos obtenido pronunciamientos contradictorios en pleitos de contenido similar al de David de Gea en diversas circunscripciones territoriales (más concretamente en Asturias, Madrid y Valencia), unas veces defendiendo los intereses del futbolista de la Primera División de nuestro fútbol y en otras los de los agentes (estando aún algunas de esas sentencias recaídas en vía de recurso por la parte no satisfecha por el fallo judicial de la instancia), nos sorprende especialmente de esta Sentencia del Supremo en relación al tema De Gea, cuando recuerda que la intermediación que lleva a cabo el agente de jugadores de fútbol no es una figura expresamente regulada en nuestro Derecho (extremo del que no tengo a menos que discrepar de la sentencia al tratarse de figuras civilmente reguladas, si bien enmarcadas en un contrato de naturaleza compleja o atípica al ser más amplio que el de representación, intermediación, arrendamiento de servicios o mandato clásico).

Sigue diciendo la Sentencia que en relación a los usos, los Reglamentos de la FIFA, traspuestos por la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), puede servir como criterio interpretativo de los contratos sometidos a su ámbito objetivo de aplicación. No obstante dicha afirmación del Supremo y sin conocer los términos exactos del contrato en cuestión entre el deportista (David de Gea) y sus agentes (U1st Sports), nos parece también poco acertada, pues en la mayoría de los contratos de este tipo con los que hemos venido trabajando se hace una remisión expresa a los Reglamentos FIFA y de la RFEF por lo que, bajo el humilde criterio de quien escribe estas líneas, dichos reglamentos tienen contenido normativo vinculante entre las partes al ser parte integrante del propio contrato por remisión expresa del mismo a aquellas normas de ámbito privado. Por lo que no es que el contrato deba interpretarse en relación a esos usos sino que serían contenido obligacional del mismo.

 

Fco. Javier Muñoz González,

abogado Huelva, socio director Gaudia.

2018-04-29T18:00:05+02:00 23/02/2018|De interés, derecho deportivo, Gaudia, Mercantil|

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